Fue una lucha constante contra mi mente. Me ganó dos veces. Si eso es “la pared”, pues mucho gusto eh! Creí que ya te había conocido.

Definitivamente, este tipo de competencias se deben tomar muy en serio, y sobre todo tener un equipo como EVEN con instructores profesionales que te apoyan y acompañan en cada paso del entrenamiento y, en durante la competencia.
Otro punto muy importante es el apoyo y amistad que se logra al entrenar con el equipo.
No hay mas que decir, pero llegué a una competencia tan estricta con un 40% de lo que debió ser mi entrenamiento.
Los días previos a la competencia, mi mente se distrajo del estrés del Pre-IM disfrutando a la familia y trabajando en momentos.
El día de la carrera comenzó muy temprano y para mi sorpresa la etapa de nado fue mejor de lo que esperaba (-10mins), en la bici todo parecía inmejorable, me paré a ayudar a un ponchado, los primeros 90km me sentía de maravilla, promediando 28km. Creo que hasta ese momento era el 3ro del grupo. Pero pasando los 90k… ZAZ… viento en contra, lo que eran bajadas las sentía subidas y mi mente PUUUUMMMM. Me lanzó al suelo, me fastidié y solo quería poncharme, que se me rompiera la bicicleta, ya no quería competir. Tanto lo deseé que pasó.


Me pasaron todos los del equipo, algunos ponchado, algunos ya con la bici rota del cable de los cambios… En fin, pasó un mecánico y hasta el segundo que traía el cable de los cambios, me la arregló y pues a seguirle, ya desmotivado y sin ganas de pasar el corte -el segundo mecánico me preguntó si quería que me arreglara la bici o ya abandonaba… decidí seguir-.
Al poco tiempo llegué al puesto de abasto mas próximo (creo que era el de la milla 80), donde vi a mucha raza descansando. Me acerco y pregunto qué transición es esa (en tono sarcástico) y me contestan que la de los Loosers, y pues que me siento.
Escuchando las pláticas, una Señora de primeros auxilios para infartos comentaba que la única forma de salir es seguirle dando a la bici, por la lejanía del lugar, escondido y tráfico. Así que decidí agarrar mi bici y ponerme a pedalear sin ganas de pasar el corte. Para esto, desde el antes del kilómetro 90 mi Garmin se convirtió en un reverendo desmadre. Lo último que marcó es que llevaba 8:50 hrs. de competencia. Por lo anterior no tenía ni idea de la hora que era, de los kilómetros que me faltaban, etc. A esa altura ya las sumas y conversiones de millas no eran lo mío.
Al final de cuentas pasé el corte sin desearlo, creo que llegué a las T2 pasadas las 4:50 pm. Mi cabeza se negaba a iniciar el maratón, y lo único que pensé fue que contra todo lo pasado y si había llegado con cuerpo completo (y cómo no con casi una y media horas descansadas) y pasado el corte, pues era señal divina que debía continuar… Me arme de algo y pues a trotar. Me fue “bien” (entre comillas, pues andaba desmotivado), agarre pasito tun-tun, trotaba, caminaba y así. Pero agarré mucha energía cuando mi hijo corrió a mi lado y dije debo continuar. Pasé donde estaban todos los Sherpas, abracé a mi esposa, besé a mi hijos y continué.

Ufff, pero pasando el km. 16 la cabeza me volvió a tronar, de plano me ganó, me rendí y me salí de la competencia. Caminé por la calle hasta donde estaba la porra de EVEN -Por cierto, súper porra. 1000 gracias-, a la altura del km.14, muy cerca de la T1/T2. Sorpresa para todos y más para mi familia… Preocupados, motivándome y YO súper negado, arto de la competencia, sin ganas de continuar. Mi esposa motivándome, mi hijos diciéndome que sí podía. Habló conmigo Emilio (el es EL COACH), me dijo varias cosas que recuerdo muy bien, entre ellas el ejemplo que daría a mis hijos si me derrotaba, a lo cual ni reaccioné en ese momento. Y que me agarra mi vieja (o sea mi esposa) y madres… Donde manda Capitana, no gobierna marinero. Usó sus palabras mágicas. Hasta parecía que Emilio y Ella estaban conectados para decirme que debía hacerlo por mis hijos, por darles un buen ejemplo. Vi la cara de mis hijos y contra todo mi berrinche, enojado me arranque a intentar pasar el corte de la corrida, siendo ya las 7:20 pm. (el corte es completar casi los 28 kms a las 9pm).

Agarré muy buen paso en esa segunda vuelta (Por cierto, Mariana me vio al salirme y intentó convencerme que no me retirara… Gracias Mariana), y así continué trotando y caminando, un poste caminaba, tres o mas trotaba. Hasta la que alcancé a Mariana y le pregunté que si alcanzábamos el corte, me dio todo una estrategia de tiempos la cual no comprendí y continuamos juntos. En eso vimos a Emilio y nos dijo “Ya la hicieron, ya pasaron el corte, no le aflojen”. Ambos preguntamos donde es el corte y nos respondí que ahí -ese ahí estaba como a 15 metros de nosotros-. A lo que continuó, tienen 3 horas para terminar (Una vez más… Gracias Emilio). Emocionado continué, mi porra personal al pie del cañón. Los volví a ver y nos dijimos “Nos vemos en la meta”. Al final de cuentas, faltando como 1km a la meta… (Ah, para esto antes de pasar el corte de la segunda vuelta, cuando alcancé a Mariana y tocamos la campana, la ayudé porque sacó el arroz)… Bueno, pues faltándome como 1km para llegar a la meta, para mi sorpresa veo a mi gran amigo MODE -a es le faltaban menos de 500 mts-, nos dimos un muy fuerte abrazo, nos felicitamos y no sé si era sudor o llanto que me salió de la emoción de que sabía que iba a acabar ese reto (Les informo que Mode fue quien me animó a unirme a esta competencia… Gracias Mode).

Al final, terminé muy contento, le gané a mi cabezota negada, fue la porra, mis amigos y compañeros, Emilio, mi esposa y mi hijos, lo que hizo que mi corazón terminara.

 

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