5 Consejos para Envejecer y Seguir Corriendo

Uno de los mitos comunes entre corredores/runners es que llega una edad en que ya no puedes correr por que las rodillas ya no te lo permiten y no es bueno para tu salud. Esto es incorrecto. Correr no lastima, lo que te lesiona es una serie de malas prácticas y decisiones que tomas al correr. En este texto te compartimos 5 consejos para poder envejecer y seguir corriendo y aparte si entras a este enlance puedes leer sobre los mitos del running y uno de ellos es que correr es sinónimo de lesión.
Es posible correr a cualquier edad siempre y cuando tengas los cuidados y practicas que te permitan hacerlo de manera saludable. Esto no solamente te permitirá correr sin lesiones, sino que te ayudará a realizar otras actividades que comúnmente la gente deja de hacer cuando envejece por falta de fuerza y potencia. El running bien hecho te puede dar una vida mucho más activa, saludable y con mayor movilidad.

Las 5 recomendaciones que te hacemos en EVEN para poder seguir corriendo hasta la edad que tu lo desees son:

1. Controla tus cargas de entrenamiento

Entrenar sin estructura es uno de las causas mas comunes de lesión. Cuando no tienes un programa diseñado adecuadamente para tus capacidades y necesidades es posible que realices esfuerzos para los que no te has preparado. Los intervalos de alta intensidad son especialmente responsables de muchas lesiones así como también el exceso de volumen (acumulación de kilómetros) y este balance entre frecuencia de tus entrenamientos, volumen, intensidad y descanso es clave para mantener sano a tu cuerpo y poder correr todos los años que quieras.

2. Trabaja en tu técnica

La naturaleza repetitiva de la mecánica del trote implica que cualquier deficiencia técnica sea acentuada. Esto es por el número de veces que repetimos cualquier error técnico aún en periodos cortos de tiempo y el resultado comúnmente son lesiones difíciles de explicar pues no siempre hay una clara relación. Si quieres correr durante los diferentes periodos de tu vida, es importante que incorpores de manera permanente ejercicios de corrección de técnica.

3. Elasticidad

La flexibilidad ayuda a prevenir lesiones, tener una mejor postura y mejorar tu movilidad. Especialmente en las condiciones de la vida moderna que promueve permanecer sentados durante largos periodos de tiempo durante el día, es importante trabajar en tu elasticidad con trabajos de flexibilidad continuos para evitar la perdida de movilidad que estar sentados nos genera.

4. Fortalecimiento de glúteos

Un secreto a voces es la importancia de los glúteos y la zona abdominal. Los glúteos nos ayudan a estabilizar las caderas y nos dan balance. Un movimiento tan simple como levantarte de una silla requiere de glúteos fuertes, por eso vemos a personas de mayor edad que pierden la capacidad de levantarse sin ayuda. Los glúteos son gravemente afectados por nuestro estilo de vida que promueve estar sentados y es fácil observar cómo a mayor edad se van desapareciendo los glúteos por falta del ejercicio necesario para fortalecerlos y mantener el músculo activo y útil. Los glúteos son clave para la extensión de las caderas, lo cual nos permite tener una zancada eficiente y explosiva.

5. Calentamiento y vuelta a la calma

La mayoría de nosotros vivimos a prisa, siempre queriendo llegar al siguiente compromiso. Esto lo notamos nosotros como entrenadores todos los días. La gente quiere llegar, hacer un calentamiento mínimo y rápido para llegar a la serie principal, a la carnita, “a lo que vinimos”. Esto provoca que recorten sus calentamiento y al final del entrenamiento que no le den importancia a la vuelta a la calma. Todo esto es la receta de un lesión y la mejor forma de recortar tu vida deportiva, ya que al no permitir a tus músculos tener el tiempo necesario para llegar a las condiciones adecuadas antes de exponerlos a altas intensidades y estímulos exigentes los estos sufren lesiones que quizá no alcances a notar inmediatamente pero que con la acumulación y combinación con otros factores resultarán sin duda en lesiones crónicas que no entenderás cómo se originaron.  De la misma forma la vuelta a la calma es sumamente importante para darle tiempo a tu cuerpo y a tus tejidos de regresar gradualmente a su estado de reposo. 

Realizar a consciencia estos procesos críticos del entrenamiento aportará en gran forma a extender tu longevidad deportiva y a disfrutar de la libertad que el correr nos da.