¿Cómo correr más rápido?

Todos quisiéramos correr más rápido. No importa si entrenas o no, si tienes una mentalidad competitiva o no, correr es una habilidad humana que nos da una sensación de libertad y a todos nos gustaría ser capaces de ser más veloces. ¿Pero cómo podemos lograrlo? En este texto te vamos a compartir cómo correr más rápido en 4 pasos.

Existen factores como nuestras características físicas que están fuera de nuestro control. Hay personas con mayor facilidad para correr que otras pero la intención de este texto es comprender las acciones que podemos tomar deliberadamente parar lograr correr más rápido.

En EVEN trabajamos sobre 4 factores principales para mejorar tu velocidad:

Estructura

Este es el punto más importante de todos por que es el que asegura que cada minuto que dediques a tu preparación vaya dirigido a lograr tu objetivo. La estructura es, sin embargo, el elemento más ignorado por la mayoría de corredores. Correr solo por correr puede generar ganancias cuando vas comenzando o vienes de un largo periodo de ausencia en el entrenamiento, pero esa mejoría es limitada y no es duradera. Para lograr mejorar tu rendimiento y en este caso correr más rápido, es clave que sigas un entrenamiento estructurado que contemple la progresión correcta de cargas y la combinación necesaria de estímulos.
Una referencia que no es exacta ya que depende de cada individuo, pero sirve como ejemplo, es la proporción 80-20. En este caso 80% es el tiempo dedicado a entrenar en ritmos aeróbicos y 20 % la combinación de mayores intensidades dependiendo del objetivo.
Si entrenas siempre por encima de tu zona aeróbica, caso típico de los aficionados al azúcar del entrenamiento, o si nunca llegas a tus rangos máximos de intensidad en las proporciones adecuadas, estarás corriendo pero no entrenando.

Constancia

Esta es la llave maestra del entrenamiento. Si no la tienes no puedes acceder a los resultados esperados. Pero tampoco es suficiente si tu entrenamiento carece de estructura. Por otro lado es irrelevante que tu entrenamiento sea diseñado con altos niveles de sofisticación en su estructura si no tienes constancia. Es absolutamente necesario acumular cargas propiamente diseñadas por largos periodos de tiempo para lograr mejorar tu velocidad de forma duradera y sin arriesgar lesiones. En este post sobre la diferencia entre la decisión de entrenar y la motivación para hacerlo puedes abundar más sobre el tema.

Técnica

Parece obvio pero pregúntate ¿cuándo fue la última vez que prestaste atención a tu técnica de carrera? Aunque no existe la técnica perfecta ya que debemos de considerar las particularidades de cada cuerpo, hay errores técnicos que pueden detener tu avance y facultades que harán tu carrera más eficiente y por ende más veloz. Debido a la complejidad que implica realizar correcciones técnicas, en EVEN hemos desarrollado un método de auto evaluación de tu técnica llamado Chequeo Triple. Este consiste en 3 sencillos puntos (puedes consultar la guía completa dando click aquí):

  1. Vista al frente
  2. Hombros relajados
  3. El piso quema

imagen mostrando el concepto del chequeo triple

Fortalecimiento

De nada sirve tener un gran motor si la carrocería no es capaz de soportar la potencia del motor. Así pasa con tu cuerpo. Tus músculos pueden ser la limitante que no te permita tener mayor velocidad aunque tengas una buena estructura de entrenamiento, constancia absoluta y excelente técnica. Por eso es crítico que pongas atención al trabajo de fuerza como parte fundamental de tu entrenamiento. 

Uno de los tipos de entrenamiento de fuerza que  recomendados para corredores de media y larga distancia son los pliométricos. Ya apuntamos en el apartado de la estructura de entrenamiento que un buen entrenamiento debe priorizar los esfuerzos aeróbicos. El problema que esto genera es que el cuerpo se vuelve más eficiente y al hacerlo logra usar cada vez menos fibras musculares para correr a un paso que antes requería que más fibras participaran en el esfuerzo para alcanzar esa misma velocidad. Esto es bueno y deseable pero ahora necesitamos encontrar formas de ejercitar esas otras fibras que no  estan trabajando. Los ejercicios pliométricos son excelentes para lograr esto.

Román Olivera