Las 7 etapas de tu vida en el triatlón

El triatlón es un deporte sumamente emocionante y que tiene algo que hace que quien lo practica por primera vez regrese por más. Pero es importante considerar que el triatlón en el ambiente amateur no es una sola cosa sino que es diferente para cada participante. Cada quien lo vive de manera distinta, algunos experimentan por primera vez, otros quieren ganarle a sus amigos, romper sus mejores marcas o ganar su categoría. Existen 7 diferentes etapas de tu vida en el triatlón y cada una de ellas hay que disfrutarla al máximo.

El triatlonista

La primera vez que escuchaste lo que era un triatlón probablemente pensaste que era cosa de locos, ¿cuántos kilómetros? ¿podré hacer eso yo? te habrás preguntado, pero ahora estás aquí  y te darás cuenta que eres totalmente capaz de recorrer esa distancia. Es posible que en esta primera etapa tengas muchas dudas, el triatlón es un deporte que se vive con mucha pasión pero esa pasión de la mayoría te puede parecer abrumante a ti que apenas comienzas. Nuestra recomendación es que ignores todos lo que te genere estrés.

No importa cuánto tiempo hagas, ni la bici que uses ni es necesario usar ropa especializada. Todo eso vendrá más adelante, por ahora simplifica el proceso, utiliza la ropa y equipo que tengas a tu alcance o pide prestado.

No pierdas de vista la importancia de entrenar. Para poder disfrutar este debut en el triatlón es necesario que tu cuerpo tenga la preparación necesaria. Incluso el triatlón más corto puede representar un reto físico fuerte si no tienes la preparación. Te recomendamos elegir un evento corto y de ser posible que no implique viajar, de esta manera reduces al mínimo los factores que pueden ser intimidantes y te dedicas a disfrutar la experiencia. En algunos países ciertos triatlones tienen categorías explícitas para novatos.

Diviértete siendo principiante, ahora que no tienes prejuicios de lo que debe ser, solamente recorre la distancia y absorbe el ambiente del evento y la energía que el esfuerzo te hará sentir al terminar. Todos fuimos novatos en algún momento y debe ser un orgullo para ti estar intentando algo nuevo que te exigirá disciplina y compromiso para poder completar ese primer evento. Si alguien te pregunta seguramente dirás que eres triatlonista.

El enganche

La etapa de novedad puede ser tan corta como un solo evento o varios, pero en todos ellos debes haber priorizado el disfrutar esas nuevas sensaciones y experiencias sin mayor complicación. Pasarás a la etapa de enganche cuando empieces a querer un poco más. ¡Aquí empieza el camino sin fin!

Ahora que empiezas a preguntar cómo elegir una bicicleta, quién conoce a un coach, cómo puedo mejorar, qué tienen en la cabeza esos locos que hacen un Ironman tras otro y “yo jamás haré eso, máximo un olímpico”. Todo es una señal de que estás entrando a la etapa del enganche.

En este periodo ya estás pensando en comprar tu primera bicicleta y conseguir algunas cosas como un trisuit y quizá un reloj para entrenar y competir. Claramente los presupuestos con los que cada triatleta cuenta son muy distintos pero a manera de ejemplo, un triatleta en pleno “enganche” que piensa en comprar su primera bici para el triatlón considera que 2,000 dólares es la tontería más grande que ha escuchado. Ricos o pobres, si no tienes experiencia con estas bicicletas, tú parámetro de lo que cuesta una bicicleta como las que ves en un triatlón, está aún muy lejos de la realidad. ¡Y está bien! Es solo una observación de cómo estás viviendo este proceso.

Por ahora un reloj básico que pueda medir el ritmo cardiaco es todo lo que necesitas y las marcas no son tan importantes para ti, aunque claramente tus amig@s que hacen triatlón ya te están llenando de ideas la cabeza. Te recomendamos que no te saltes este periodo de enganche queriendo llegar demasiado rápido a los siguientes. Vívelo al máximo que estas sensaciones nunca las volverás a tener.

Soy triatleta no triatlonista

El chiste común en el triatlón es que quienes van empezando dicen triatlonista cuando el término correcto es triatleta. Bueno pues ahora que ya te cae gordo que te digan triatlonista, has llegado a la etapa “soy triatleta”. Ya tienes una buena disciplina de entrenamiento, entrenas con un coach que te está haciendo notar que todo lo que hiciste antes era una onda de triatlonista pero es momento de empezar a entrenar bien. Ya vas conociendo las marcas y sabes quien es el triatleta campeón del momento, pero todavía puedes tener a Chrissie Wellington a un lado tuyo y no tirarle ni una miradita de reojo… con calma que todavía te falta trayecto en este viaje.

Ya me voy porque mañana entreno

Después de algún tiempo entendiendo como triatleta, viene la etapa de ver mejoras considerables como resultado de un mejor entrenamiento y más dedicación. Es muy probable que a estas alturas entrenes con varios amigos o que te hayas integrado a un equipo. Esas mañanas que tanto trabajo te costaba despertar ahora quizá sean más fáciles o por lo menos menos fácil decidir abandonar porque tienes compromiso con tu grupo de entrenamiento y no les puedes quedar mal. Esas sesiones tempraneras o después de trabajar o estudiar empiezan a ser cada vez más placenteras e incluso estas esperándolas. Es posible que alguna de las disciplinas (ejmm natación..) todavía no sean tus grandes amigas y sigue costando trabajo ir a entrenar esos días pero en general la emoción está a tope. 

Tu parte favorita de la semana son los fines de semana de salidas largas, tanto así que tus amigos (y posiblemente tu pareja) empiezan a verte como cosa rara que antes era imparable el viernes por la noche y ahora tu frase favorita es “ya me voy porque mañana entreno”. Esas salidas aparte de que te hacen sufrir un rato te hacen sentir algo que quizá nunca habías experimentado y si son seguidas de un buen desayuno con el grupo, seguimos acumulando puntos de enamoramiento que nos hacen querer que pase rápido la semana para llegar al próximo viernes y dormir temprano para estar al 100 en la salidita del sábado con el grupo.

Lo necesito

Ya para estas alturas empiezas a “necesitar” cosas que hace poco no sabías que existían. Un reloj “más pro” por que me da datos super importantes… “¡lo necesito!” Esos shorts con los que antes corrías y quizá hasta competiste en tu etapa de triatlonista ahora están en una caja que vas a llevar a la iglesia la siguiente vez que pases por ahí. ¿Y la bici? ¿En cuánto va la lógica de lo que es caro y para lo que sí vale la pena ahorrar? quizá aunque no esté la cartera y la cabeza listas para comprar una bici de 5 o 6 mil dólares, por lo menos ya entiendes la “necesidad de tenerla” por qué no importa cómo lo des sino cómo te ves.

¿Y si hacemos un Iron?

De aquel triatlonista que juro nunca hacer esas locuras no queda nada. Ahora un triatleta de pies a cabeza que pasa pensando en tiempos, pulsos y el siguiente evento. Después de un desayuno al terminar la larga del sábado o en una salidita del sábado en la noche con los del equipo (¡ya cambiaron tus amigos de fin de semana!) salió el valiente que dijo “¿y si hacemos un iron?” Y lo que antes hubiera sido causa de risa ahora causó una reacción inmediata: sacar el teléfono y buscar fechas. Cuando le preguntaste a tu coach te dijo que aguantes, que todavía necesitas seguir pagando cuota y preparar a tu cuerpo por un par de años más por lo menos. Pero tu no estas de acuerdo y “sabes” que ya es momento y que si lo puedes hacer… “bueno ni el coach ni yo, un medio!”

Estilo de vida

El tiempo entre estas últimas etapas es muy variable. Hay a quienes les llega más rápido que a otros, algunos llevan su ciclo con calma y van avanzando en metas y distancias gradualmente con el paso de los años (idealmente), pero otros se aceleran y llegan más rápido. Pero lo que es igual es que para estas alturas ya son parte del mundo triatleta al 100. Han participado en muchos eventos, saben de métodos de entrenamiento (algunos tanto que llegan a saber más que sus coaches..cof cof) y son grandes mentores para los que van comenzando. 

Los objetivos de atletas experimentados son distintos, algunos viven para romper récords, ganar y calificar a todos los mundiales posibles. Son parte de la elite del tri amateur y su nombre suena en cada premiación. Pero también están aquellos con mucha experiencia que llevan añazos, se las saben todas pero hacen esto solamente por que les llena. Siempre buscando mejorar pero no califican a un evento en que no rompieron su récord personal como un fracaso, solo es un evento más con cosas buenas y divertidas y algunas cosas que querrán entrenar para mejorar. 

Sin importar cual de estos dos casos sea el tuyo (o todas las situaciones intermedias posibles) lo que es seguro es que el tri es parte de tu vida. Así nada más. Sin esfuerzo. Es lo que haces, es lo que te gusta y has aprendido a no dejar de vivir por el tri, pero si a incorporar al tri a tu vida. Sabes balancear los momentos y los que te quieren saben que es importante para ti. Regresaste con tus amigos de la vida después de encontrar el balance, pero ahora tienes nuevos amigos de vida, tus amigos del tri. 

Román Olivera